AL REY ADOREMOS
Al Rey adoremos,
para quien todo vive.
Tu has sido, Señor, nuestro refugio,
de generación en generación.
Reduces la humanidad al polvo diciéndole:
volved a la tierra, hijos de Adán.
Mil años ante tus ojos
como el día de ayer que ya paso,
como una vigilia de la noche.
Enséñanos pues
a contar nuestros días,
para que adquiramos
un corazón prudente.
Mi alma tiene sed del Dios vivo,
Cuando iré a ver su rostro?.
Envíame tu luz y tu verdad,
que me guíen y me conduzcan
hasta tu morada.
La misericordia del Señor
me acompaña,
a lo largo de mis días
y habitare en tu casa eternamente.